Un hijo superdotado de Boston Medical Group

Vivimos tiempos delicados, como delicada debe ser la educación con la que se abordan los temas más sensibles. Aquí tienes una guía de sexting para no iniciados que esperamos te evite más de una situación embarazosa.

 

Asegúrate de que la persona a la que vas a dirigir tus mensajes está potencialmente interesada en recibirlos.

Entendemos por sexting la acción de enviar mensajes de carácter sensual o fotos sugerentes de uno mismo, con intención de ponerse a tono o con el objetivo de crear anticipación sexual.

Este relativamente nuevo juego sexual digital puede resultar muy entretenido, excitante y divertido, siempre y cuando te sientas cómodo haciéndolo. Como la mayoría de actividades sexuales, si no te viene de forma natural puede resultarte violento o peor, violentar a la persona con la que pretendes divertirte. 

Siempre lo hemos dicho: nadie nace sabiendo, así que esperamos que con estos sencillos consejos salgas de esta guía de sexting para no iniciados hecho un verdadero profesional.

1-. Consenso:

Antes de nada, por supuesto, asegúrate de que la persona a la que vas a dirigir tus mensajes está potencialmente interesada en recibirlos. Como nada en la vida es blanco o negro y el riesgo forma parte de cualquier avance es conveniente empezar con los mensajes más inocentes, fáciles de retirar, y no con fotos de tu miembro, de los que cuesta mucho más volver en caso de rechazo.

 

Como asegura la filósofa alemana Svenja Flasspöhler: Toda “seducción contiene un elemento de violencia. Quien seduce, lleva a la otra persona a un sitio diferente, despierta en ella deseos que antes no tenía. La seducción es manipuladora. El erotismo inofensivo no existe”, lo que no quita que debamos andarnos con todo el cuidado, educación y delicadeza que cualquier situación que se pretenda sugerente merece.

Una vez que existe el consenso, o al menos nuestros mensajes menos inocentes reciben muestras de ser bien recibidos podemos adentrarnos poco a poco en este loco mundo del texting erótico.

 

2-. Fantasía:

Haz referencia, por ejemplo, a algún momento de complicidad que hayan tenido en el pasado. Si fue muy sutil insinúa en qué dirección te hubiera gustado que siguiera.

Escucha y aprende. Espera su respuesta y pregunta cómo le hubiera gustado a ella que hubiera seguido. Es el momento perfecto para aprender sobre sus fantasías.

Usa la vida real para alimentar tu imaginación. Si estás recién bañado utiliza eso. Si vienes del gimnasio dile lo fuerte que te sientes. Al contrario que la vida real, en la imaginación no hay límites.

3-. Confianza:

Comparte una canción que te recuerde a ella, o que te sugiera imaginarse juntos. Haz referencia a gustos comunes. Estás intentando crear el entorno fantasmático donde puedan estar juntos aún separados. Un sitio al que puedan y quieran volver si se sienten cómodos en él.

Si ya sabes lo que le gusta, sorpréndela con tus conocimientos. Que ella sepa no solo que la deseas, sino que estás prestando atención. Métete en su cabeza y no salgas.

Si notas que está tímida, hazla reír. No tengas prisa. Estás trabajando en la conexión, en la confianza. Si no consigues crear un “lugar” de confianza, poco hay que hacer. Sírvete de los emojis. Haz combinaciones inesperadas que ella tenga que traducir. Recuerda que un GIF vale más que mil palabras.

 

4-. Deseo:

Recuérdale cosas que ha hecho o momentos en los que ha despertado tu deseo. Dile qué funciona, para que lo sepa en el futuro si pretende excitarte. Pídele que comparta contigo lo mismo; tanto para aprender de ella como para hacerla entrar en el juego.

Haz planes, pero no de sexo directamente, sino de una situación que vaya a acabar en sexo. Puede ser ir a la playa, o cocinar para ella, o llevarla a un restaurante que le guste. Poco importa. Los aperitivos son la parte más estimulante de una comida.

No dejes de recordarle lo atractiva que te parece, las cosas que más te excitan de ella, qué es lo que te atrajo inicialmente. Esto siempre lleva a las cosas que te gustaría que hicieran juntos, o lo que te gustaría que ella hiciera para ti.

 

5-. Gustos:

Si le hablas de tus ritos de masturbación no tengas miedo a ser específico: dile exactamente qué hace ella en tus fantasías, cuál es su rol. Si ya se han acostado juntos pídele que te recuerde los momentos que para ella fueron más intensos. Será como ver un vídeo erótico juntos para poder volver a disfrutarlo.

Háblale de juguetes eróticos que has visto o han llamado tu atención y lo que tienes pensado hacer con ellos. Dile dónde. Una vez más, sé específico, escucha su reacción, intenta averiguar la dirección en la que crees que ella quiere ir. No tengas miedo a preguntar, no te cortes a la hora de cambiar de dirección si ves un camino mejor.

6-. Roles:

Asume un rol dominante o pasivo, según el gusto de tu pareja. No tengas miedo a cambiar, no hay mejor posición que la versátil.

Utiliza el consenso como herramienta. Dile lo que quieres que te diga/haga y cuándo. Dile lo que vas a hacerle y exígele que lo pida expresamente. Dile lo mucho que te está costando mantener el control, pero mantenlo.

 

7-. Juego:

Pregúntale si el camino escogido está funcionando para ella y si no, dile que coja las riendas. Ofrece varios caminos y sugiere que escoja su favorito.

Juega con la distancia. Pide que haga donde esté lo que tú estás imaginando donde te encuentras. Dile que te mande fotos de su situación y pídele que interactúe con ella, en un juego secreto que sólo ustedes conozcan. Al mismo tiempo, ofrece tu cuerpo para que ella juegue con él en la distancia.
Recuerda que la primera meta de todo juego es que los jugadores se diviertan. Nunca olvides que el premio de este juego es real. ¡Diviértete y…Suerte!

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